9- Desolación.
-¿Qué rayos hacen aquí?-.Una vena abultada por el enojo cruzaba su frente.
Eran sus padres, se habían dignado a visitar a Valentina.
-Eres mi hijo y aunque no aprobemos tu conducta, estamos aquí para ayudarte a ver las cosas con claridad, a mí no me vas a golpear cómo a tu padre.-Criticó doña Isabel mientras que el señor Martínez permanecía callado.
-No debí golpear a mi padre y él no tenía que insultar a mi esposa de la forma que lo hizo.
La expresión de los señores Martinez era frívola.
Don