Einar bajó del ascensor tan imponente como siempre, sin prestar atención o siquiera asombrarse por la habilidad de su nueva secretaria para mantener en raya a Bellavel, siguió dando sus pasos decididos.
La secretaria de manera profesional soporta cada grito y cada amenaza que Bellavel dice contra ella. Einar furioso, pero sin demostrarlo se paró a un lado de las dos mujeres y miró con severidad a la más ofensiva.
Bellavel se tensó al sentir esa mirada tan severa contra ella, inmediatamente ca