—¿Sabes que puedes darme un anillo de dragón justo como el que tienes? —Lo señaló incrédula. —¡Me vas a tatuar el logo de tu familia! ¿Qué sucede si te cansas de mí y me votas?
—El anillo está listo, pasaremos por él al salir de aquí. —Inició a desabrochar su camisa. ―Aunque me canse de ti jamás te dejaría ir, nadie más que yo puedo tenerte. ―Nancy lamió sus labios, es un cínico. ―Puedes firmar justo debajo del logo. —Una vez retiró la camisa, alzó el brazo izquierdo.
Nancy observó detalladamen