— Astrid hace tiempo atrás estaba desesperada por tener un heredero para los Callister, mi abuelo vivía presionando con el tema— explicó Bruce— ella había tenido años atrás dos pérdidas y el médico le había pronosticado que lo mejor era que no intentara embarazarse pues su vientre no estaba suficientemente fuerte para un embarazo.
— Eso me lo contaste— intervino Richard.
— Yo no sabía de esos embarazos fallidos — dijo Gordon.
— Si eso había frustrado mucho a Astrid y se le ocurrió encontrar