— ¿Traidora? — repitió Camila— ¡Mira quien habla de traición, tú que después que me suplicaste que aceptara llevar un embarazo en mi vientre para salvar tú herencia, ahora quieres matarlo.
Astrid sintió sorpresa al ver la actitud de la muchacha.
— ¡Caramba, ya veo que has cambiado en tú trato! ¡Teníamos un acuerdo y tú lo rompiste!— dijo Astrid ignorando lo que Camila había dicho— ¡Ese niño es mío, tú lo aceptaste después de haberte depositado el dinero acordado.
— Allí diferimos, quedaste e