— ¡Cariño, éste primo mío que no respeta celebración y deseaba plantearme un negocio! — dijo Richard abrazando a la chica.
— ¡Bruce, no seas agua fiestas, es nuestra boda, hoy está prohibido hablar de negocios! — dijo Stella—
— ¡Perdón, vamos al brindis entonces!— dijo Bruce con cara de culpable.
— Por cierto querido Astrid se ve hermosa con su embarazo, no sé porque creía que estaba más avanzado— dijo Stella.
— Te diré que yo ya quiero que nazca el bebé— dijo Bruce tomando el comentario a b