Llego a casa empapada. El paragüas no me ha servido de mucho y lo tiro de mala gana al paragüero cuando entro en casa. Enseguida los pasos rápidos de Blake se aecrcan y aparece en el pasillo de la entrada. Puede que sea la primera vez en días que me mira así, preocupado.
—Voy a ducharme, cuando salga tenemos que hablar —digo antes de darle tiempo a decirme nada.
—Gina...
Le paso por el lado, sé que estoy mojando el suelo pero no me importa. Me sigue hasta el baño pero me encierro y lo escucho t