8 años después
Respiré profundamente, mientras meditaba en mi fuero interno el café que debería llevar esta vez para Nia. Después de todo, ese era el pago por mi consulta semanal, un poco de cafeína y algo de picar mientras charlábamos en su consultorio.
Nia Braver no solo era una vieja amiga de la universidad, si no que era también una reconocida Psiquiatra del hospital universitario Jackson, el mismo en donde ahora yo trabajaba.
Después de casi siete años de intensos estudios, especializaci