Al llegar a nuestra casa, observé todo maravillada, realmente era un bonito lugar el que habíamos elegido.
La cocina era amplia, lo suficiente como para cocinar los dos si se nos antojaba en algún momento, en la sala de estar había un comedor pequeño y un sofá para cuando hubiera visitas junto con varias sillas a juego.
En cada pared había un cuadro, o alguna decoración extraña que Jack había escogido, y la verdad era que no sentaban tan mal, era hasta relajante mirar aquellas líneas sin sent