Un poco de ricino

Una vez que los chicos llegaron a la mesa indicada, Hibiki saludó a los presentes y les presentó a su acompañante, que respondió a todos con una linda sonrisa.

Estratégicamente Alex se sentó junto a Asher, para así poder llevar a cabo sus astutos planes.

—Hola.—saludó Alex, tratando de sonar casual.

—Que tal. —contestó él.— Tu cara me parece conocida.

—¿Ah sí? Pues yo no te había visto antes, estoy de paso con mi primo. —dijo ella al tiempo que señalaba a Hibiki, que platicaba con algunos chico
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