Lo que no podía.
Lucius Vane.
Al ver en mi teléfono la grabación, maldije.
Por un momento pensé que lo llevaría a un lugar donde pudiera mostrarme algo más, pero lo devolvió a su habitación. Sin embargo, me daba una vista de la que no me podía quejar del todo; la había visto en ropa interior, durmiendo, despertando de una pesadilla.
Y la había escuchado esa madrugada, susurrando aquél nombre bastardo.
Dejé de mover el vaso de whisky es mi mano, bebí lo que quedaba, y le di una mirada a la mujer en mi cama.
Estu