Borrar mi huella.
Leónidas.
Se apartó de mí, y con todo mi autocontrol, tuve que dejarla ir.
Pude ver la sorpresa en su rostro. El cómo esperaba que la retuviera más tiempo en mis brazos.
Pero le había hecho una promesa. A ella. A mí. Necesitaba recuperarla, y si estaba dispuesta a dejarme estar en su vida sin miedos, entonces haría lo necesario.
Anastasia caminó hacia la cocina, recogí los platos de la mesa y la seguí. Allí le pedí permiso para lavar los platos y ella no se negó. Sentí su mirada sobre mí mientr