—Beltaine...
Bastian no dijo nada más. Sus palabras se quedaron suspendidas en el aire, reemplazadas por una acción que ella jamás habría anticipado. En un movimiento decidido y cargado de emoción, acercó el rostro de Beltaine al suyo y, sin previo aviso, la besó.
El beso fue un torbellino de sensaciones. Beltaine, completamente sorprendida, abrió los ojos de par en par. Su corazón comenzó a latir frenéticamente, incapaz de procesar lo que estaba sucediendo. El sabor metálico de la sangre de B