La elegante mujer se mantuvo imperturbable ante la mirada escrutadora del recién llegado, pero su expresión se transformó en una mezcla de confusión y cautela cuando escuchó su pregunta cargada de sarcasmo.
—¿Te gusta vivir en el mundo de los humanos?—El tono del recién llegado dejaba en claro que sabía algo que ella aún no había percibido. Su voz, modulada por el metal, resonó en la habitación con una intensidad ominosa.
Al levantar una elegante ceja en respuesta, la mujer estaba a punto de re