Lylo se había recuperado apenas de las heridas sufridas en la batalla con Lord Kyrios y las que le infligió Bastian. Aunque aún estaba débil, la sangre ya no manchaba su piel y sus ropas, y el dolor se había convertido en una intensidad más soportable. Con la precisión que le confería el lazo falso de mates que mantenía con Bastian, sabía exactamente dónde se encontraba en todo momento. Burlar el sistema de seguridad del departamento no fue un desafío mayor, pero el hacerlo sin ser detectada po