Capítulo 12: Cocina.
—Colócate el cinturón —volteé a verla y apunté hacia la cinta que estaba junto a su cuerpo.
Me miró con cierta indiferencia y no hizo ademán de moverse. Parecía no tener la más mínima intención de aprovecharlo. Decidí acercarme a ella, sintiendo el palpitar acelerado en mi pecho, y tomé el cinturón entre mis manos.
Sin previo aviso, en ese preciso momento, ella me jaló de la camisa con fuerza y me besó. Al principio, la sorpresa me invadió, pero rápidamente la pasión se apoderó de mí. Pasé mi m