II parte. Capítulo 40 – Nadia
—Podemos tomar esa copa ahora —dijo Nadia para calmarse. Adams estaba bien tenía un segundo para pensar, para asimilar esta locura de situación.
—Eres de lo que no hay. Sírvete tú misma —Marcos visiblemente enojado abrió el minibar. Agarró solo una botellita para él. Parecía que ella le gustaba, parecía que le gustaba de verdad, más allá del efecto colateral que pudo provocarle la hipnosis. Ya no era un humano, ya sabía todo, y en su forma de actuar no había cambiado. Seguía siendo gentil, segu