Tras varias semanas intensas trabajando en la transición del gobierno imperial a la república, Ashal aprovechó que ese fin de semana no tenía más pendientes, para visitar a su esposa en Tirón, a quien no había visto desde el incidente con Fernand Laval.
Es así que al entrar al templo, escuchó que alguien anunciaba efusivamente la dulce noticia, por lo que Ashal arrojó su equipaje y corrió hacia la habitación de su esposa. Mientras avanzaba por el amplio pasillo, pasajes de su infancia aparecier