Adeline se quedó sin argumentos para convencer a Ashal de no renunciar al trono, por lo que apenas pudo mencionar:
—Tú… ¿Realmente dejarás todo por mí?
El emperador se acercó para darle un beso en la frente y respondió con dulzura:
—Eres demasiado importante para mí, que no pienso vivir más tiempo alejado de tu lado.
Tales palabras conmovieron demasiado a Adeline, que empezó a llorar. Esto perturbó a Ashal e inmediatamente se disculpó:
—Adi, tranquila, no te sientas mal…
Ya no pudo termina