En un campamento provisional ubicado en las afueras de la capital de Mont Risto, Adolf Dunesque se encontraba revisando con sus hombres los siguientes movimientos que realizarían para mermar las fuerzas del emperador Ashal.
—Señor, me llegaron reportes de que los lores del Norte y Oriente se rindieron pacíficamente y están dispuestos a cooperar con usted para derrocar al emperador Ashal. Solo resta tener noticias de los que se encuentran en el Sur y Poniente, pero confío en que pronto manifesta