Todos en el salón enmudecieron cuando un hombre de apariencia tosca y mirada penetrante apareció para gritar a todo pulmón que se castigara al usurpador. Aun sin comprender qué estaba sucediendo, algunos ciudadanos comenzaron a murmurar.
—¿Quién es ese hombre?
—¿No es de la raza de los nómadas? ¿Qué hace esa persona aquí?
—¿Acaso acusó a alguien de usurpador? ¿De quién hablará?
—Parece que se refiere al emperador, ¡miren qué cara puso al ser señalado de usurpador!
Ashal alzó la vista hacia