Mundo ficciónIniciar sesiónAlcé la vista hacia él, sus ojos azules permanecían fijos en mí, como si midiera mi reacción, pero solo en mi mente estaba la voz de mi padre diciendo: “¡Solo tu esposo puede tocarte!”, mi padre lo sabría, estaba segura de que se enteraría de esto, tan solo pensarlo me angustiaba, increíblemente ese era el único pensamiento nítido que tenía en mi mente y sentía que comenzaba a hiperventilar.
-Keller, solo mi esposo podrá tocarme –susurré tomando su muñeca para que no siguiera intr







