Capítulo 83.
Amelia se detiene de súbito ante la escena de su madre en el piso con ambas manos puestas en su pecho, el color escapa del rostro de Amelia y su piel se eriza corroborando el latigazo de temor que en este momento está atravesando su cuerpo, ese miedo que la ha invadido en otras ocasiones en las que Ángela ha entrado en una crisis coronaria.
— ¿Mami? – gime sin poder dar un paso.
A su alrededor todo se vuelve un caos haciendo que su vida tambalee, que sus emociones la embarguen llevándola casi