Amelia dormita en la cama del piso donde se encuentra ubicada, siente un cansancio en las extremidades y ardor en la garganta como si tuviese un catarro se dice a si misma que es el efecto de estar dormida tanto tiempo y se deja envolver por la somnolencia.
— ¡Uf! Debo levantarme, Bastián ya debe estar por llegar – se dice a sí misma en voz alta, pero al tratar de bajar todo a su alrededor gira.
— ¿Amelia? – escucha la voz de Arístides, pero no lo ve — ¡cariño quédate en la cama por favor, re