Los días siguientes fueron lo mismo, solo podía sentir dolor en mi alma, mi luna ya no estaba a mi lado.
Me costaba dormir, el agotamiento, no permitía salir de mi cama.
¿Cómo puedo olvidarme de ella? Esto me impide vivir.
Este día era igual a los anteriores, nada más permanecía en mi cama mirando el techo y en la noche mirando como la luz de la luna se filtra atravesamos de las cortinas color azul.
Las voces y gruñidos se escuchan en mi puerta, nada más giré mi cuerpo en la cama para mirar