Mauricio
Regresar a la ciudad de Miami sin ninguna pista era algo que Gabriela y yo no nos esperábamos, por lo menos queríamos encontrar algo que nos guiara o que por lo menos se acercara a dar con el paradero de Domino, pero por lo visto el hombre es más ágil de lo que pensamos. A sabido hacer las cosas también, que no existe alguien que conozca su rostro, y la única persona que alcanzo a verlo hoy no se encuentra con nosotros.
Afortunadamente Alberto está haciendo investigaciones por su cuent