Mauricio
Llegar a este restaurante en compañía de la mujer más linda de este mundo, me llena de orgullo, tomarla de la mano y ver cómo le brilla esa preciosa sortija en su dedo, es algo único he indiscutible de descifrar, Gabriela es sin duda el tesoro más preciado, que me a regalado la vida y esa mezcla entre dulzura e inocencia, me tienen sometido a sus encantos. Nunca pensé decirlo pero me encanta ser ese superhéroe que ella tiene en sus pensamientos, ese hombre que es capaz de enfrentarse h