Gabriela
No comprendo cómo un hombre puede estar tan seguro de todo, lo veo sonriendo y casi puedo tener la certeza de que se siente victorioso aun sin haber empezado la carrera. Se perfectamente que desea que pierda porque a él le conviene más que a mí y con esa guiñada de ojo intenta distraerme pero me mantengo firme y respiro profundo, total quiero demostrarle que aunque no fui a ningún cursito puedo ser mejor que él, al menos en la natación.
—Sigo su juego y con una sonrisa ilumino mi rostr