Amy observó la hora en la esquina inferior derecha del ordenador en el que estaba introduciendo todos los pedidos de aquel día y haciendo el balance general de la mañana, antes de despedirse de Eileen y encaminarse hacia su departamento. Se sentía completamente cansada y lo único que quería hacer era llegar a su hogar, en el que la esperaba Nan, repantigarse en el sofá y ver alguna película o serie que le permitiese relajar su mente y a alejar todos sus pensamientos. Sí, realmente lo que quería