—Brendan. —Nessa se acercó a su hermano, intentando llamar su atención—. Bren, ¿qué pasa? Te están esperando para realizar el brindis —dijo, posando una mano sobre su hombro y buscando su mirada, sin obtener ni la más mínima respuesta.
Se encontraba en un la habitación de juegos que Adam había hecho instalar poco antes de que Brendan llegara al mundo. Se trataba de una sala amplísima en la que tranquilamente cabían tres casas de dos habitaciones, baño, cocina, comedor y un amplio patio de cien