Catalina Abrego
-Catita prométeme que no van a demorar mucho en venir a visitarnos de nuevo –Mi abuela me abraza con fuerza derramando unas cuantas lágrimas.
-Abuela no sigas me aras llorar también ¡No!, soporto verte triste por favor –Siento un gran pesar en mi corazón por dejarla porque sé que tardare mucho tiempo en volver.
-De acuerdo hijita si esta vez no puedes, tendré que ir a Estados Unidos yo. Además quiero conocer un poco más a mi nuevo bisnieto y al que está en camino –Esto último