Catalina Abrego de Stuart
Mi cuerpo es golpeado por una sensación de miedo, que se esparce por cada célula, hasta apretar con su puño mi corazón comienzo a luchar por mantener el compás de mi respiración, con un gran esfuerzo, ver ¡Su rostro me asusta! Y no mejora cuando, llega deteniendo sus pasos lentamente ante nosotras.
-Gregory, dime qué mi hijo…
Doña Marta se pone de pie inmediatamente para interrogar al hombre que viste de celeste, es un momento tan difícil por qué en serio, no quiero