Catalina Abrego
Coloco mi otra mano contra la pared para conseguir sostenerme en pie. Con mi respiración cada vez más superficial a medida que progresivamente va aumentando el dolor en mi vientre. Angustia se apodera de mi corazón ¡Por favor… no mi bebé!, ¡No quiero perderlo por favor!, ni he tenido el tiempo suficiente para disfrutarlo.
Vamos Catalina concéntrate en respirar despacio respira me repito como un mantra.
¡No voy a perderte amor, ni siguiera tú padre sabe de tu existencia todav