Catalina Abrego
Después que mis tías dejaron de insistir con nuestra marca de nacimiento que nos identificaba como familia nos despedimos. Prometiendo que volveríamos para pasar tiempo con ellos durante la duración de nuestra estadía en Mallorca.
Para ser honesta me sentía intrigada sobre ese bendito lunar que según recuerdo cuando todavía mi abuelo estaba vivo comento en una ocasión que solo en su familia se presentaba era una marca heredada entre sus integrantes ¿Entonces porque mi pequeño