Catalina Abrego
Mis últimos días como solteros… aunque en realidad, no era del todo así porque ya estábamos casados por lo civil con Demian, pasaron volando con infinidad de actividades en preparación de nuestra boca religiosa que estaba puerta.
Los días sí que habían volado.
Entre los preparativos para la ceremonia en el lugar que eligió mi madre, donde se llevaría también la recepción, las pruebas de vestido de novia y madrinas, mi elección del pastel, arreglos de centros de mesa más un si