Catalina Abrego
Despierto entre las suaves sabanas estiro mi brazo en busca de su calidez pero en su lugar ahora esta frio.
¿Dónde está?
Elevando un poco mi cuerpo acomodando mi cabeza sobre las almohadas. Busco con mi mirada pero no lo veo dentro de la habitación.
¡Me dejo sola!, no es posible, pero como llego el pensamiento a mi cabeza desapareció al escuchar unos ruidos extraños como golpes provenientes de algún sitio dentro de la suite. Me incorporo de la cama sosteniendo las sabanas al