Catalina Abrego
-Señorita Abrego, pronto será recibida por el doctor Anderson, solo unos minutos de espera por favor él está de camino –Comenta la chica en recepción.
Asiento como respuesta permaneciendo en mi sitio esperando con paciencia.
Decidí venir por mi cuenta a pesar de la insistencia de mi adorable tormento. ¡Que se negaba a dejarme venir sola! Luego de una pequeña discusión telefónica, finalmente cedió un poco… a reunirse conmigo hasta que saliera de mi consulta.
No, tenía ánimos q