Demian Stuart
Solo puedo mantener mi mirada sobre la seductora mujer que mueve sus caderas al compás de la música, sus movimientos fluidos me atraen como una polilla a las llamas. Así como a cada hombre en este lugar, por suerte estoy aquí para evitar que cualquiera de los idiotas a su alrededor se sienta lo suficiente valiente, para acercarse a mi esposa.
¡Mi mujer es demasiado sexy para su propio bien! Y es mía solo mía. No, conciente que nadie tenga pensamientos impropios con ella.
Me ace