Denn Stuart
El sobre cae sobre el escritorio cuando termino de leer. Niego con la cabeza, una y otra vez, como si ese gesto pudiera borrar lo que acabo de ver. No. No es verdad. No puede serlo.
—Esto no prueba nada —murmuro, más para mí que para él—. Mariana no haría algo así.
Mi padre no responde. Su silencio es más cruel que cualquier palabra. Y en ese mutismo empiezo a entender que la duda ya ha sido sembrada.
Siento la sangre golpearme las sienes.
—¿Crees que con esto puedes manipularme? —