Demian Stuart
El pensamiento me golpea con violencia, pero no permito que se refleje en mi rostro.
No ahora.
No cuando todos esperan que mantenga el control.
Jonathan permanece de pie cerca de la ventana hablando en voz baja por teléfono, mientras Gregory revisa unos informes médicos sobre la mesa. Incluso Charlie, pese al dolor evidente en su hombro inmovilizado, se mantiene alerta como si en cualquier momento esperara otra amenaza.
Nadie descansa realmente.
Nadie puede hacerlo.
—¿Hay noticias