Valeria estiró los brazos al aire, sintiendo cómo sus músculos protestaban después de horas de trabajo ininterrumpido. Soltó un suave quejido, pero una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro cuando sus ojos se posaron en el diseño finalizado en la pantalla. Era perfecto. Bueno, quizás estaba exagerando un poco, pero le gustaba como había quedado todo.
Revisó la hora y se sorprendió al ver que ya pasaba de la medianoche. El tiempo había volado sin que se diera cuenta. Era demasiado tarde