Domenico llamó a la puerta de Kassio y esperó unos segundos antes de entrar. Después de una semana fuera, Kassio le había informado mediante un escueto mensaje que podía volver al trabajo, y en su primer día de regreso solicitó reunirse con él para discutir algunos temas laborales.
Kassio levantó la mirada al escucharlo y le dio un breve asentimiento con la cabeza. Domenico no pudo discernir ninguna emoción en sus ojos.
—Siéntate.
Domenico avanzó y se sentó frente al escritorio.
—¿Tienes nuestr