Mundo de ficçãoIniciar sessãoElla se detuvo al escuchar su nombre, giró para mirarlo. “¿Es tu hija?”.
Aldo la observó tristemente. “Si”.
Ella bajó su mirada pensando, aguantando las ganas de llorar, cuando levantó la cabeza, miró a Aldo y le dijo. “Ya veo que te fue muy bien en todo este tiempo, tienes… una familia”.
Aldo la miro. “No tienes ni idea S







