Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn frente nuestro Itaro y Tavia, junto con la profesora Merila se encontraban de pie mirándonos con sus rostros inexpresivos.
—Dacia… —dijo seriamente Merila.
Trague saliva y sonreí tratando de sentirme más confiada.
—No me dejaron salir y tomé otra alternativa —dije sin dejar de sonreír.
Ella negó con su cabeza y mire a los de cabellos blancos. Tavia me miro y dando pasos hacia mi junto sus manos.
—Hemos dialogado bastante y llegamos a la conclusión qu







