Mundo ficciónIniciar sesiónEl pasillo estaba tan oscuro como a la vez silencio cada paso que dábamos solo se escuchaba la suela de nuestros tenis.
—Esta muy oscuro… necesitamos algo de fuego —dijo la profesora Armenia.
En las manos de Brais apareció una llamita de fuego que alumbro parte de aquel camino. En el suelo pequeños charcos de agua se habían formado entre las piedras.
Seguimos camino hasta que en frente nuestro cruzaba otro pasillo que estaba







