Por Javier
La lectura del testamento prosigue.
“Por último, para comenzar a recibir los 200.000 dólares mensuales se estipula que durante un mes, en fecha que no la podrán cambiar bajo ninguna circunstancia, Javier y Camila tienen que convivir en la finca que es de vuestra propiedad en la ciudad del mar, sin ausentarse, solo pueden hacer uso del barco que está disponible en el muelle, siempre y cuando los paseos los hagan juntos”.
Lo dicho, mi papá se volvió loco.
Camila y yo nos miramos, ella