Por Camila
-¡AMOR! ¿Estás bien? ¿Te duele?
-Cielo, creo que ya es hora…
Me abrazó fuerte, se arrodilló y besó mi panza, ahí, en el medio del shopping, antes me daba vergüenza, ahora me encantan todas las demostraciones públicas de su amor.
Estaba más pálido que yo y creo que más nervioso.
Cuando llegamos al auto, ya me habían alcanzado mi celular y el bolso.
En el camino, le avisó a mi doctora y cuando llegamos ya nos estaba esperando.
Estuve 3 horas en una habitación, con contracciones cada 3 m