Por Camila
Entramos a mi oficina y me sienta sobre el escritorio, me abraza deslizando una mano por la espalda y la otra sube por debajo de mi falda, mientras me besa con la misma pasión de siempre.
-Te amo Cami.
Me dice cuando nos separamos para respirar y veo por el rabillo del ojo a una de las chicas de administración en la puerta, mirándonos con los ojos tan abiertos que parecían salirse de sus órbitas.
Me quiero bajar del escritorio y Javi me toma por la cintura para ayudarme, pero no me s