Aslan tenía una leve sonrisa en sus labios a pesar de los gemidos que también salían de ellos. Los dedos que aferraban su cintura, así como la cadera que golpeaba sus nalgas hacían movimientos placenteros pero que no lograban que lo complaciera por completo. Se notaba la falta de experiencia por parte del beta que lo penetraba, aunque era mejor que la vez anterior.
Bueno… es que ya no era virgen.
-Has...estado estudiando- se burló mirándolo de forma coqueta por encima del hombro con una mirada