Charles se quedó ahí, sintiendo que su cuerpo no le pertenecía. Con olas de placer recorriendo su cuerpo de una forma que ni siquiera cuando se había aliviado a sí mismo se le podía comparar. Esto era incomparable con nada.
-Que rico- jadeó dejando caer su cabeza hacia un lado.
Una mano cálida se posó sobre su mejilla haciendo que abriera sus ojos ligeramente encontrando el rostro de Aslan con una expresión de satisfacción que tenía un toque más que no pudo descifrar.
-Hice bien mi trabajo- com